Furia 28: análisis de prestaciones

El Furia 28 es un velero monocasco compacto diseñado cuya producción se sitúa aproximadamente entre 1978 y 1985, con series limitadas que hoy lo convierten en un modelo reconocible pero no masivo en el mercado.

Diseñado por Albert Cabal y construido por los desaparecidos Astilleros Dresport, el Furia 28 fue el primer modelo en ver la luz —junto a su hermano mayor de 33 pies— en la exitosa gama de los Furia. Dresport fue un astillero estandarte de la náutica a vela española en la década de los ochenta, llegando a construir varias centenas de unidades entre sus distintos modelos. Como les sucedió a otros constructores nacionales, Dresport no resistió el embate de la entrada de España en el Mercado Común en 1986: los aranceles de importación que habían protegido a la industria nacional cayeron y la competencia de la producción extranjera (sobre todo francesa) dejó poca cancha para astilleros pequeños. A primeros de los noventa, tras una lenta agonía empresarial, Dresport (Furia Yachts) tuvo que cerrar sus puertas.

Muchas de las cualidades que aficionados y prensa especializada alabaron en su día del Furia 28 permanecen hoy. Era un barco bastante rápido, capaz de competir sin complejos en cualquier regata de club (llegando incluso a ganar tres Campeonatos de España IOR, Clase VI). Su equilibrio entre prestaciones y habitabilidad, unido a un precio de lanzamiento relativamente contenido (≈ 2.850.000 ptas. en 1980), explica buena parte del éxito comercial: se llegaron a construir más de setenta unidades del modelo.

Diseño y construcción

El casco del Furia 28 es de forma relativamente clásica para su época: línea de agua corta frente a su eslora total (LOA alrededor de 8,6–8,7 m), manga generosa para dar volumen interior y una quilla tipo aleta que favorece maniobrabilidad y una ceñida más viva que una quilla corrida. El timón suele ser de pala o semipala según las variantes, lo que mejora la respuesta en viradas y maniobras en puerto.

El aparejo predominante es sloop (mayor + génova), configuración sencilla y eficaz para una tripulación pequeña. La construcción es en fibra de vidrio (PRFV) con refuerzos estructurales en zonas de carga —un estándar de la época— y maderas de acabado en el interior. Estas decisiones impactan directamente en el mantenimiento: el casco PRFV ofrece buena durabilidad si está bien conservado, pero obliga a revisar problemas típicos de embarcaciones de su generación (ósmosis, gelcoat agrietado, fibras expuestas).

Juzgando el Furia 28 con la perspectiva del tiempo, hay que recordar que sus acabados interiores y su equipamiento estándar estaban por encima de la media de sus competidores franceses. Equipamientos que venían de serie en muchos Furia (y que hoy sorprenden por su abundancia) incluyen: cincha antiescora en cocina/litera del salón, bomba de agua salada, ducha en la bañera, cargador de baterías, proyector de cubierta, maniobra de spinnaker, forros traseros en cajones y taquillas, y numerosas molduras y detalles de ebanistería. Todo ello convierte a un Furia 28 bien conservado casi en un barco “lujoso” para la vida en crucero dentro de su eslora.

La distribución suele ser clásica: dos camarotes (o un camarote + literas), salón convertible, cocina y baño, aprovechando la manga para ofrecer un salón con casi 1,80 m de altura útil en muchos ejemplares. Esto facilita habitabilidad sin incrementar excesivamente el calado ni la superficie vélica. La construcción en PRFV permite reparaciones asequibles en talleres locales y la posibilidad de introducir mejoras (refuerzos en bañera, replanteamiento de herrajes) sin reformas estructurales complejas.

Rendimiento

En navegación, el Furia 28 ofrece un comportamiento correcto para su eslora: buena aceleración con vientos moderados, tolerante a la escora y con capacidad de ceñida limpia. Su velocidad de casco teórica se sitúa en la horquilla esperada (≈ 6–6,5 nudos) y, en rachas o ceñidas largas, se aprecia su equilibrio entre estabilidad y maniobrabilidad. Comparado con barcos contemporáneos de eslora similar, como el Beneteau First 285 o el Dufour 2800, el Furia 28 suele quedar ligeramente por detrás en velocidad punta y polivalencia de regata, pero compensa con robustez estructural y un comportamiento predecible en crucero costero.

La historia deportiva del modelo respalda su talante: era lo bastante competitivo para regatas de club y para la competición nacional —recordemos las tres victorias en Campeonatos de España IOR (Clase VI)—, lo que también ayudó a consolidar su reputación como velero “divertido de llevar”.

Confort y habitabilidad

El interior del Furia 28 está diseñado para maximizar la habitabilidad en una eslora contenida: el salón es amplio para cuatro personas, con almacenamiento práctico y buena ergonomía en la cocina. Para una pareja o una familia pequeña resulta cómodo para fines de semana e incluso travesías de varios días si se organiza bien el estiba. La ventilación, habitual mediante escotillas y portillos laterales, es razonable aunque en climas muy cálidos se puede mejorar con soluciones añadidas (ventiladores o claraboyas modernas).

Para vida a bordo prolongada el espacio de estiba y la capacidad de agua/combustible (según revisión del ejemplar) permiten estancias decentes, pero la sensación de “vivir a bordo” estará más limitada que en barcos actuales de mayor manga efectiva. Es común encontrar interiores que han sido actualizados (revestimientos, electrónica), y muchos propietarios optan por modernizar suelos y tapicerías para mejorar su confort y valor de reventa. En resumen: muy adecuado para pareja o familia pequeña que busque crucero costero; para vida permanente exigiría refits y mejoras funcionales.

Seguridad y practicidad

En cubierta, el diseño original prioriza seguridad práctica: pasillos razonables, bañera profunda y protegida y pasamanos bien ubicados, lo que facilita la movilidad con mar y viento. El acceso al agua suele realizarse por popa (escalera o plataforma). Los sistemas (motor intraborda Solé o Volvo en variantes encontradas, depósitos accesibles) son en general sencillos y accesibles para revisiones, lo que reduce costes de servicio y facilita la operativa por armador.

En su salida de fábrica el Furia 28 traía un acastillaje y una maniobra bastante completos para la época, aunque hoy la mayoría de esos elementos requieren sustitución por obsolescencia o corrosión. En muchas unidades de ocasión conviene comprobar y, si procede, sustituir winches, escoteros, mordazas, tambuchos y metacrilatos laterales; también es recomendable la instalación de accesorios modernos que en los años 80 eran raros o inexistentes (enrollador de génova, molinete de anclas, piloto automático).

Respecto a la motorización, el Furia 28 se ofrecía de serie con motores Solé de 9, 18 o 23 CV. Para un desplazamiento de poco más de 2,5 toneladas y una eslora de flotación de 6,85 m, incluso la opción de 9 CV resulta suficiente y la velocidad en crucero apenas aumenta con mayor potencia; por ello muchos propietarios optan por mantener motorizaciones comedidas o por remotorizaciones con motores modernos para mayor fiabilidad.

Problemas conocidos del Furia 28

Entre los problemas que aparecen con más frecuencia en foros y anuncios de ocasión para ejemplares de esta generación destacan:

  • Ósmosis: en embarcaciones de PRFV de los años 70–80 es habitual encontrar reparaciones por ósmosis en cascos no tratados o con tratamientos antiguos; varios anuncios de refit indican tratamientos recientes como intervención habitual.
  • Sistemas de motor: ejemplares con motores Mini-Solé o Volvo más antiguos suelen requerir remotorización o revisiones importantes (juntas, soportes, transmisión). Es común sustituir por motores más modernos para fiabilidad.
  • Herrajes y zincado: coronas de winches, pasadores y algunos herrajes sufren corrosión; su sustitución o galvanizado es práctica normal en refits.
  • Filtraciones en cubiertas y escotillas: juntas envejecidas pueden originar focos de humedad en interiores si no se revisan periódicamente.
  • Electrónica obsoleta: radares, GPS y pantallas suelen actualizarse; muchos compradores optan por paquetes modernos para seguridad y navegación.

Mejoras recomendadas frecuentes: tratamiento de ósmosis si procede, remotorización por motor diésel moderno (p. ej. Solé MINI-29 en ejemplos recientes), renovación de electrónica básica (plotter, piloto), reemplazo de velas y revisión integral de jarcia.

Disponibilidad en el mercado y precios en España

Como se ha indicado al principio, el Furia 28 ya no se fabrica y únicamente aparece en el mercado de segunda mano; en España son más habituales en costas del Mediterráneo (Cataluña, Comunidad Valenciana, Málaga) y en menor medida en el Cantábrico. Los ejemplares que se ofertan suelen presentarse en tres estados: barcos bien mantenidos (con refits), exchárter/uso intensivo y ejemplares a restaurar. Hay listados recientes con precios que oscilan entre aproximadamente €12.000 y €22.000 según estado, equipo y trabajos realizados.

En cuanto a relación calidad/precio, el Furia 28 tiende a ofrecer una buena oferta para compradores que prioricen costes iniciales bajos y potencial de mejora mediante refit: es relativamente fácil de revender en el nicho local si se mantiene en buen estado, aunque su mercado no es tan activo como el de modelos masificados de Beneteau o Jeanneau. Para situarlo frente alternativas comparables, a continuación una tabla comparativa con modelos de referencia en el mercado de ocasión en España:

ModeloEslora AñoPrecio típico Diferencias destacables
Furia 288,6–8,8 m1978–1985€12.000–€22.000Construcción PRFV clásica, buena maniobrabilidad, mercado de ocasión limitado pero estable.
Beneteau First 285≈8,6 m1985–1993€15.000–€30.000Diseño Finot más orientado al rendimiento-crucero; mayor producción y mercado más líquido.
Dufour 2800≈8,3 mFinales 70–80€7.000–€18.000Buena relación confort/desplazamiento; precio en ocasión frecuentemente más bajo que Beneteau.

Furia 28 vs Beneteau First 285

El Furia 28 ofrece un casco más “clásico” y una construcción orientada a la robustez, mientras que el First 285 —diseñado por Group Finot— busca un equilibrio más marcado entre rendimiento y habitabilidad; esto se traduce en una ceñida algo más eficiente y mayor polivalencia en regata para el Beneteau.

En distribución y confort el First 285 suele brindar acabados y soluciones ergonómicas modernas para su época, con mercado de recambios y demanda de segunda mano más amplia; el Furia da ventaja en facilidad de reparación local y costes de refit generalmente más bajos, lo que puede interesar a propietarios que prioricen mantenimiento práctico sobre prestaciones puras.

►  Saber más del Beneteau First 285

Furia 28 vs Dufour 2800

Ambos comparten esloras y filosofía de crucero costero, pero el Dufour 2800 tiende a tener una relación lastre/desplazamiento que favorece una sensación de estabilidad algo mayor y a veces mejores ratios de confort en mar mayor.

El Furia se muestra más compacto en planta y ofrece un interior algo más aprovechado en unidades concretas, mientras que el Dufour suele aparecer con precios de ocasión a veces más competitivos; desde la perspectiva de mantenimiento, ambos requieren atención similar (jarcia, motor y posible tratamiento de ósmosis en ejemplares antiguos).

►  Saber más del Dufour 2800

Costes de mantenimiento de un Furia 28 en España

A continuación se exponen los gastos habituales anuales y costes puntuales a considerar (rangos orientativos):

  • Amarre: €1.200–€4.500/año — según puerto (zona norte suele ser algo más barato que puntos demandados del Mediterráneo).
  • Seguro: €300–€900/año — dependerá de uso (ocio, navegación diurna/nocturna) y cobertura.
  • Revisiones de motor: €150–€600/año (servicio básico); remotorización completa €4.000–€12.000 si requiere reemplazo.
  • Antifouling y carena: €400–€1.200 por varada y pintura según estado del casco y tratamiento (más si hay tratamiento de ósmosis).
  • Jarcia (revisión/recambio): €200–€1.200/año en mantenimiento; recambio completo de drizas/estays €1.000–€3.500 según materiales.
  • Velas: servicio y reparación €100–€500; recambio completo de juego de velas €2.000–€6.000 dependiendo de calidad.
  • Electrónica: actualizaciones básicas (GPS/plotter) €800–€2.500; paquete piloto automático + plotter €2.500–€6.000.
  • Imprevistos / refits menores: €500–€3.000/año (herrajes, juntas, fontanería).
  • Revisiones técnicas, amarres e inspecciones: €100–€600/año adicionales.

Regiones: el amarre y los servicios varían mucho —Mediterráneo (Barcelona, Alicante, Málaga) tiende a situar las cuotas de amarre en la banda alta; en puertos menos turísticos el coste disminuye notablemente.

Mantenimiento DIY vs profesional: muchas tareas (pintura de cubierta, recambio de tapicería básica, mantenimiento de motor ligero) pueden ser abordadas por un propietario con habilidades; sin embargo, labores como tratamiento de ósmosis, trabajos de quilla, instalaciones eléctricas complejas o remotorizaciones requieren profesionales. Esto influye en el coste total: más trabajo propio reduce significativamente el gasto anual, pero exige tiempo y espacio de varada.

Valoración final de costes: para un 8,6 m de crucero costero el coste total se sitúa en una categoría media si se realiza mantenimiento básico anual y se evita reconstrucciones mayores; si el ejemplar precisa de trabajos estructurales (ósmosis, remotorización), los costes puntuales pueden elevarlo a la banda alta temporalmente. Dado su precio de adquisición moderado y la relativa facilidad de reparación, la inversión suele justificarse.

Conclusion

El Furia 28 es un velero con carácter: diseño clásico de crucero costero, construcción en PRFV de fácil reparación y una habitabilidad sorprendentemente aprovechada para su eslora. Sus puntos fuertes son la maniobrabilidad, la sencillez de sistemas y el coste de compra relativamente contenido en el mercado de ocasión en España. Sus debilidades vienen de la edad (posibles trabajos de ósmosis, electrónica y motor) y de un mercado de segunda mano menos líquido que modelos masificados de astilleros grandes.

Para el navegante que busca un barco para crucero costero, fines de semana y travesías de cabotaje con posibilidad de intervenir y personalizar, el Furia 28 puede ser una opción muy atractiva: ofrece valor por euro invertido si se selecciona un ejemplar con histories de mantenimiento o si el comprador dispone de presupuesto para las mejoras habituales. No es la opción principal para quien priorice rendimiento de regata o espacios de vida a bordo de largo recorrido sin refit; sin embargo, para un armador práctico que valora un barco con carácter y fácil de restaurar, sigue siendo una compra que merece considerarse.

Ficha técnica

Tipo de cascoQuilla con timón separado (spade rudder)
Tipo de aparejoMasthead Sloop
Eslora total (LOA)9,30 m / 30,50 ft
Eslora en flotación (LWL)6,80 m / 22,31 ft
Superficie vélica (S.A.)28,52 m² / 307,00 ft²
Manga3,05 m / 10,01 ft
Desplazamiento2.555 kg
Lastre1.005 kg
Calado máximo1,65 m / 5,41 ft
ConstrucciónFibra de vidrio
Primer año de construcción1978
Último año de construcción1985
Número de unidades construidas70
ConstructorAstilleros Dresport (España)
DiseñadorAlberto Cabal
Motorización auxiliarSolé
Capacidad de combustible60 L
Capacidad de agua165 L
Relación S.A. / Despl.15,56
Relación Lastre / Despl.39,34
Relación Despl. / Eslora226,46
Índice de confort16,34
Fórmula de estabilidad ante vuelco2,25
Velocidad teórica de casco6,33 nudos
Desplazamiento por pulgada de inmersión142,5 kg/cm de inmersión

Descargo de responsabilidad, o aviso a navegantes

Las consideraciones y análisis presentados sobre el velero Furia 28 son de naturaleza genérica y se basan en la información y los datos técnicos disponibles sobre este modelo que interpretamos a nuestro leal saber y entender. Es importante destacar que las características específicas de un velero en particular pueden variar debido a modificaciones personalizadas, al mantenimiento realizado y a las condiciones de uso a lo largo del tiempo, entre otras causas. Por lo tanto, es posible que los detalles y el rendimiento del barco que estés considerando no coincidan exactamente con la información proporcionada aquí.

Recomendamos encarecidamente que, antes de tomar cualquier decisión de compra o uso, realices una inspección detallada del barco en cuestión, consultes con profesionales náuticos y otros navegantes y consideres tus necesidades, expectativas y capacidades personales. Cada velero puede tener particularidades únicas que afectan a su desempeño y adecuación a distintos tipos de navegación y navegantes.

La información contenida en este análisis debe utilizarse como una guía general y no como una referencia definitiva. La evaluación profesional y la inspección personal son fundamentales para asegurar que el barco cumple con tus requisitos específicos y expectativas.