En la actualidad, la mayoría de los barcos de recreo modernos vienen equipados con sistemas eléctricos que incluyen instalaciones de 12V para las funciones esenciales y un sistema de 220V para alimentar equipos y electrodomésticos de mayor consumo. Sin embargo, en el mercado de segunda mano aún existen muchas embarcaciones que solo cuentan con un sistema de 12V.
Afortunadamente, existen varias alternativas que permiten modernizar el suministro de energía a bordo, desde la instalación de un sistema completo de 220V hasta el uso de inversores, generadores portátiles o baterías externas. Veamos cada una de estas opciones.
Añadir una instalación completa de 220V
La primera opción, y quizás la más obvia, es instalar un sistema completo de 220V que se conecte directamente a la toma de corriente del puerto. Esta instalación requiere la implementación de un circuito de cableado paralelo al sistema de 12V, con interruptores, enchufes y las protecciones adecuadas. Su ventaja es que garantiza un suministro estable de 220V siempre que el barco esté amarrado en puerto y conectado a la red eléctrica.
No obstante, esta solución tiene algunos inconvenientes. Requiere de una cierta inversión, tanto en términos de materiales como de mano de obra. Además, si el barco se encuentra lejos del puerto, la instalación de 220V no será funcional a menos que se complemente con otras soluciones, como generadores o inversores. Por eso, aunque es una solución fiable en puertos, muchos propietarios de embarcaciones buscan alternativas que no dependan únicamente de estar conectados a la toma de tierra.
► En nuestro Tutorial completo de renovación de la instalación eléctrica de un velero o barco a motor te contamos paso a paso cómo añadir una instalación de 220 V a una embarcación que solo cuenta con una de 12 V.
Uso de inversores: la solución clásica

La opción más común para obtener corriente a 220V en un barco de 12V es el uso de inversores, dispositivos que convierten la corriente continua (CC) de 12V a corriente alterna (CA) de 220V. Este método es ampliamente utilizado porque es relativamente sencillo de implementar y no requiere modificaciones significativas en la instalación eléctrica del barco.
Los inversores pueden variar en capacidad según las necesidades de energía a bordo, desde modelos pequeños que pueden alimentar un ordenador portátil hasta inversores más potentes capaces de soportar electrodomésticos como neveras o microondas. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el uso de inversores exige contar con baterías con suficiente capacidad, ya que el consumo de los dispositivos a 220V puede agotar rápidamente las reservas de energía de un sistema de 12V.
Baterías externas con salida a 220V (power banks de AC)

Otra solución interesante son las baterías portátiles con salida de 220V, también conocidas como power banks de AC. Estos dispositivos, que básicamente son estaciones de energía portátiles, permiten alimentar equipos de 220V sin necesidad de conectarse a la red eléctrica del barco.
Este tipo de baterías suelen ser compactas y fáciles de transportar, y pueden utilizarse para alimentar pequeños electrodomésticos, ordenadores portátiles o cargar dispositivos móviles. Sin embargo, su capacidad es limitada, por lo que no son adecuadas para alimentar equipos de alto consumo durante largos períodos de tiempo. Aun así, son una buena opción para situaciones puntuales o como respaldo en caso de emergencia, y una excelente opción si además de en el barco podemos aprovecharlas en otras situaciones (camping, viajes en autocaravana, actividades al aire libre, etc.).
La elección de la solución adecuada dependerá de las necesidades energéticas de cada navegante y de las condiciones de navegación
Generadores portátiles de 220V
Otra opción que añadir a la lista es el uso de generadores portátiles que proporcionen energía de 220V de manera independiente. Estos generadores funcionan con gasolina o diésel y pueden conectarse directamente a los equipos que necesitan 220V. A diferencia de los inversores, no dependen de la capacidad de las baterías del barco.
La principal ventaja de los generadores es que pueden ofrecer una fuente de energía continua. Sin embargo, también tienen desventajas importantes, como el ruido, el consumo de combustible y la necesidad de almacenamiento de combustible a bordo. Están pensados para barcos de cierto tamaño o que realizan largas travesías, pero cualquier embarcación podría beneficiarse de contar con uno.
Sistemas de energía solar

▌Maximizando la energía renovable a bordo: paneles solares a pleno rendimiento sobre un velero en alta mar.
En la búsqueda de soluciones más sostenibles, muchos propietarios de barcos han recurrido a los paneles solares para obtener energía de 220V de manera autónoma. Los paneles solares cargan las baterías del sistema de 12V, que luego pueden alimentar un inversor.
Este sistema tiene la ventaja de ser respetuoso con el medio ambiente y totalmente independiente de fuentes externas de energía, como el combustible o la toma del puerto. No obstante, hay que tener en cuenta que la capacidad de los paneles solares puede ser limitada, dependiendo del espacio disponible en cubierta y del estado del tiempo.
Generadores eólicos

▌Los generadores eólicos están diseñado para captar vientos estables y continuos.
Algunos barcos utilizan generadores eólicos como fuente de energía complementaria. Estos dispositivos se adaptan muy bien a barcos que pasan mucho tiempo en movimiento o fondeados en zonas ventosas. Al igual que los paneles solares, los generadores eólicos pueden cargar las baterías del sistema de 12V, y esa energía puede utilizarse luego para alimentar un inversor que proporcione 220V.
Esta solución es especialmente atractiva para aquellos que buscan una fuente de energía renovable y autónoma, aunque su eficacia depende, lógicamente, de la presencia de viento constante. Entre sus inconvenientes: el ruido, la complejidad de la instalación o la afectación a la estética del barco.
Dispositivos de alimentación dual (12V y 220V)
Por último, una forma de lidiar con el problema de la energía es evitar la necesidad de convertir la corriente de 12V a 220V optando por dispositivos que funcionen directamente con alimentación de 12V. En el mercado náutico existen electrodomésticos y equipos diseñados para funcionar tanto a 12V como a 220V, lo que permite al propietario del barco usar la energía de la batería del barco sin necesidad de realizar una conversión de voltaje.
Esta opción es particularmente interesante para equipos de bajo consumo, como neveras, luces LED o cargadores de dispositivos electrónicos, y aunque no es una solución universal, puede reducir considerablemente la dependencia de un sistema de 220V.
